Quién está detrás de DESENREDAR
Empecé en la hostelería en 2003, formándome durante cinco años en Gestión Hotelera en el Centro Superior de Hostelería de Galicia. Desde el inicio, el aprendizaje fue eminentemente práctico: proyectos reales con alojamientos gallegos y rotación por todos los puestos —sala, cocina, limpieza y recepción— trabajando junto a profesionales con amplia experiencia y un profundo respeto por el oficio.
Ahí entendí algo clave:
para que un alojamiento funcione bien, hay que conocerlo desde dentro y desde todos los ángulos.

Experiencia en dirección hotelera
Desde 2008 he desarrollado mi carrera en dirección hotelera, acumulando más de quince años de experiencia en la gestión de hoteles de 4 estrellas, con capacidades de entre 200 y 500 habitaciones, en distintas zonas de España y con productos turísticos muy diversos.
He trabajado en establecimientos bien posicionados y en otros con menor atractivo comercial.
Con equipos estables y consolidados, y también en contextos donde fue necesario construir estructuras y equipos desde cero.
He vivido entornos tranquilos y situaciones de alta presión.
Tomando decisiones con impacto real en personas, resultados y sostenibilidad del negocio.
Trabajar cerca de las personas
Siempre me he sentido cómoda trabajando cerca de los equipos.
Escuchar, comprender, acompañar y dar claridad forma parte natural de mi manera de trabajar. Creo firmemente que cuando cada persona sabe qué tiene que hacer, por qué lo hace y cómo contribuye al conjunto, la gestión se vuelve más sencilla, más tranquila y más eficaz.
La gente trabaja mejor cuando el trabajo está claro.
Una mirada práctica y realista

Toda esta trayectoria me ha permitido desarrollar una mirada amplia, práctica y muy realista sobre cómo funciona un negocio de alojamiento por dentro.
Más allá de la teoría y lejos de los modelos estándar de consultoría hotelera.
Orden para que la hostelería sea sostenible
Desde fuera, la hostelería parece algo natural: cuidar, atender y acoger, como cuando recibimos a alguien en casa.
Pero para que la gestión de un alojamiento turístico sea sostenible en el tiempo —y no derive en estrés constante o pérdidas invisibles— hace falta algo más:
orden, método y claridad.
Hace falta saber qué cuesta realmente cada servicio, qué aporta valor, qué funciona y qué se puede mejorar.
Solo así el esfuerzo diario se transforma en rentabilidad… y en tranquilidad.
Compromiso con los pequeños alojamientos
Creo profundamente en el potencial de los pequeños alojamientos: albergues, casas rurales, hostales, hoteles familiares, campings y apartamentos turísticos.
Negocios creados con ilusión y muy ligados al territorio.
Parte de una industria tan compleja como el turismo, pero que a menudo no cuenta con las mismas herramientas de gestión ni con apoyo especializado.

Mi trabajo nace de ahí:
de poner mi experiencia en gestión hotelera y mi criterio profesional al servicio de quienes gestionan su propio alojamiento y necesitan más control, más claridad y menos incertidumbre.
Orden, calma y criterio en la gestión diaria.
Mi forma de trabajar
Mi forma de trabajar se apoya en dos pilares: la calma y el orden.
Aprendí desde muy pronto que, incluso en situaciones complejas, primero se analiza, después se organiza y luego se actúa en equipo.
Sin prisas innecesarias.
Sin ruido.
Sin perder la perspectiva.
No vengo a desmantelar nada ni a imponer modelos ajenos.
Vengo a analizar contigo lo que ya has construido y a ayudarte a desenredar la gestión.
Cómo acompaño los proyectos
No vengo a desmantelar nada ni a imponer modelos ajenos.
Vengo a analizar contigo lo que ya has construido, a respetarlo y a ayudarte a desenredar la gestión allí donde hoy se generan nudos: tareas, decisiones, números y formas de trabajar.

Como en el encaje de Camariñas, avanzamos punto a punto.
Con paciencia, rigor y cariño por el trabajo bien hecho.
Desenredando, ordenando y dejando una base clara para que tu negocio de alojamiento sea más fácil de gestionar, más visible y más rentable.
Y para que tú puedas trabajar con más control, más tranquilidad y más orgullo de lo que estás construyendo.